Kéfir de leche: beneficios, origen y más

kéfir de leche

El kéfir de leche es una bebida fermentada que se obtiene a partir de la mezcla de leche y gránulos de kéfir, que son unos microorganismos vivos que transforman la lactosa en ácido láctico y otros compuestos beneficiosos. El kéfir de leche tiene un sabor ácido y ligeramente carbonatado, y se parece al yogur líquido, pero con más propiedades probióticas.

El kéfir de leche tiene muchos beneficios para la salud, según diversos estudios científicos. Aquí te presento algunos de ellos:

Mejora la digestión y el tránsito intestinal, al favorecer el equilibrio de la flora bacteriana y prevenir el estreñimiento, la diarrea, el síndrome del intestino irritable y las infecciones intestinales.
Refuerza el sistema inmunitario, al estimular la producción de anticuerpos y la actividad de los glóbulos blancos, que combaten las enfermedades infecciosas. También ayuda a prevenir o tratar las alergias, el asma y las enfermedades autoinmunes .
Aporta calcio, proteínas y vitaminas del grupo B, que son esenciales para la salud ósea, muscular y nerviosa. Además, contiene vitamina K2, que mejora la absorción del calcio y previene la osteoporosis .
Reduce el colesterol y los triglicéridos en la sangre, al inhibir la síntesis hepática de colesterol y mejorar el metabolismo de las grasas. También ayuda a regular la presión arterial y a prevenir las enfermedades cardiovasculares .
Tiene un efecto antioxidante y antiinflamatorio, al proteger las células del daño causado por los radicales libres y las sustancias tóxicas. También ayuda a reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica, que están relacionados con el envejecimiento y diversas patologías .

Origen del Kéfir de Leche

origen montañas cáucaso

El origen del kéfir de leche se remonta a las montañas del Cáucaso, una región ubicada entre Europa del Este y Asia Occidental. Se dice que fue allí donde se descubrió por primera vez el kéfir de leche y se comenzó a cultivar de forma tradicional. El kéfir de leche se consideraba un alimento sagrado y se transmitía de generación en generación como un tesoro familiar. Los granos de kéfir eran llamados “píldoras de Mahoma” y se creía que tenían poderes curativos y mágicos. El kéfir de leche era muy apreciado por los habitantes del Cáucaso, que lo consumían a diario y lo ofrecían a los visitantes como muestra de hospitalidad.

El kéfir de leche se extendió por el mundo gracias a una intrépida aventura protagonizada por una mujer rusa llamada Irina Sajarova, que logró obtener los granos de kéfir de manos del príncipe Bek-Mirza Barchorov, el último descendiente de la dinastía real caucásica. La historia cuenta que Sajarova, que trabajaba para la Sociedad de Productos Lácteos de Moscú, fue enviada al Cáucaso con la misión de conseguir los granos de kéfir, que eran muy codiciados por los médicos rusos por sus propiedades terapéuticas. Sin embargo, los caucásicos se negaban a entregarlos, ya que creían que perderían su efecto si salían de su región. Sajarova intentó negociar con el príncipe Barchorov, pero éste se enamoró de ella y le propuso matrimonio. Sajarova rechazó la oferta y huyó del Cáucaso con la ayuda de unos amigos. En su huida, logró llevarse consigo unos granos de kéfir que le habían regalado unos pastores. Así fue como el kéfir llegó a Rusia en 1908 y comenzó su producción industrial.

Componentes del kéfir de leche

componentes kefir

El kéfir de leche contiene muchos compuestos además del ácido láctico, que es el principal producto de la fermentación de la lactosa. Algunos de estos compuestos son:

– **Proteínas y aminoácidos**: el kéfir de leche tiene un alto contenido proteico, que varía según el tipo de leche utilizada. Las proteínas se componen de aminoácidos, que son los bloques de construcción de las células y los tejidos. El kéfir de leche contiene todos los aminoácidos esenciales, que son aquellos que el cuerpo no puede producir por sí mismo y que deben obtenerse de la dieta. Entre ellos se encuentra el triptófano, que es un precursor de la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo y el sueño.
– **Ácidos orgánicos y aminas**: el kéfir de leche contiene varios ácidos orgánicos y aminas, que son compuestos derivados del metabolismo de las bacterias y las levaduras. Algunos de ellos son el ácido acético, el ácido cítrico, el ácido málico, el ácido propiónico, el ácido succínico, la histamina, la tiramina y la putrescina. Estos compuestos tienen efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos y antifúngicos.
– **Vitaminas**: el kéfir de leche es una fuente importante de vitaminas, especialmente del grupo B, que intervienen en el metabolismo energético, la síntesis de ADN y la función nerviosa. Entre ellas se encuentran la vitamina B1 (tiamina), la vitamina B2 (riboflavina), la vitamina B5 (ácido pantoténico), la vitamina B6 (piridoxina), la vitamina B12 (cobalamina), el ácido fólico, la biotina y la niacina. El kéfir de leche también contiene vitamina A, que es esencial para la visión y el sistema inmunitario; vitamina C, que es un potente antioxidante y favorece la absorción del hierro; y vitamina K2, que mejora la utilización del calcio y previene la calcificación arterial.
– **Minerales**: el kéfir de leche aporta minerales como el calcio, el fósforo, el magnesio y el potasio, que son fundamentales para la salud ósea, muscular y cardiovascular. El calcio y el fósforo forman parte de la estructura del hueso y el diente; el magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas; y el potasio regula el equilibrio hídrico y la presión arterial.

Contraindicaciones de consumir kéfir de leche

El kéfir de leche es una bebida fermentada que tiene muchos beneficios para la salud, pero también puede tener algunas contraindicaciones en ciertos casos. Algunas de las situaciones en las que se debe evitar o limitar el consumo de kéfir de leche son estas:

– **Galactosemia**: es una enfermedad genética que impide metabolizar la galactosa, un azúcar que forma parte de la lactosa. El kéfir de leche contiene lactosa, aunque en menor cantidad que la leche normal, y puede causar problemas graves a las personas con galactosemia.
– **Alergia a la proteína de la leche**: es una reacción inmunológica adversa a las proteínas de la leche de vaca o de otros animales. El kéfir de leche contiene proteínas lácteas, como la caseína, y puede provocar síntomas como urticaria, asma, diarrea o anafilaxia.
– **Intolerancia a la leche**: es una dificultad para digerir la lactosa debido a la falta o deficiencia de la enzima lactasa. El kéfir de leche tiene menos lactosa que la leche normal, pero puede causar molestias digestivas como gases, hinchazón o dolor abdominal a las personas intolerantes.
– **Interacción con algunos medicamentos**: el kéfir de leche puede reducir la eficacia de algunos fármacos, como los antibióticos, los anticoagulantes o los inmunosupresores. Esto se debe a que los microorganismos del kéfir pueden alterar el metabolismo o la absorción de estos medicamentos. Se recomienda consultar con el médico antes de consumir kéfir si se está bajo tratamiento farmacológico.
– **Infecciones por bacterias o levaduras**: el kéfir de leche contiene bacterias y levaduras vivas que pueden causar infecciones en personas con un sistema inmunitario debilitado, como los ancianos, los niños, las embarazadas o los enfermos crónicos. También puede haber riesgo de contaminación por microorganismos patógenos si el kéfir no se elabora o se conserva adecuadamente.
– **Contenido alcohólico**: el kéfir de leche tiene un pequeño porcentaje de alcohol (alrededor del 1%) debido a la fermentación de los azúcares por las levaduras. Este alcohol puede ser perjudicial para las personas con problemas hepáticos, renales o neurológicos, así como para las embarazadas, los niños o las personas que deben evitar el alcohol por motivos médicos o personales.
– **Empeoramiento de ciertas enfermedades**: el kéfir de leche puede agravar los síntomas de algunas patologías, como la gastritis, la úlcera péptica, el reflujo gastroesofágico, el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal o el cáncer. Esto se debe a que el kéfir tiene un pH ácido y puede irritar la mucosa gástrica o intestinal. Además, puede estimular el sistema inmunitario y provocar una respuesta inflamatoria excesiva.

Diferencias entre el kéfir de leche y el yogur

El kéfir de leche y el yogur son alimentos lácteos que se obtienen a partir de la fermentación de la leche por microorganismos vivos, que se denominan probióticos y que tienen beneficios para la salud, especialmente para la digestión y el sistema inmunitario. Sin embargo, estos tienen diferencias importantes que podemos enumerar:

  1. – La principal diferencia entre el kéfir de leche y el yogur es el tipo y la cantidad de microorganismos que intervienen en su elaboración. El kéfir de leche se hace con una mezcla de bacterias y levaduras que forman unos gránulos llamados hongo kéfir, que contienen alrededor de 30 cepas diferentes. El yogur se hace solo con bacterias, generalmente dos especies: Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus.
  2. – Otra diferencia entre el kéfir de leche y el yogur es la textura y el sabor. El kéfir de leche es más líquido y más ácido que el yogur, debido a que tiene más ácido láctico y una pequeña cantidad de alcohol (alrededor del 1%). El yogur es más espeso y cremoso, y tiene un sabor más suave y dulce.
  3. – En cuanto al valor nutricional, el kéfir de leche y el yogur son similares, ya que ambos aportan proteínas, calcio, vitaminas del grupo B y otros minerales. Sin embargo, el kéfir de leche tiene más probióticos que el yogur, lo que significa que tiene más capacidad para mejorar la flora intestinal y reforzar las defensas. Además, el kéfir de leche tiene menos lactosa que el yogur, lo que lo hace más fácil de digerir para las personas intolerantes a este azúcar.

¿El kéfir de leche tiene lactosa?

El kéfir de leche tiene lactosa, pero en una cantidad mucho menor que la leche normal. Esto se debe a que las bacterias y las levaduras que forman los gránulos de kéfir se alimentan de la lactosa y la transforman en ácido láctico y otros compuestos beneficiosos. Algunas fuentes indican que el kéfir de leche tiene alrededor de un 30% menos de lactosa que la leche normal, mientras que otras afirman que la cantidad de lactosa del kéfir se reduce a 0. Esto puede depender del tiempo y la temperatura de fermentación, así como del tipo y la cantidad de leche utilizada.

El kéfir de leche puede ser una buena opción para las personas intolerantes a la lactosa, ya que les aporta los nutrientes y los probióticos de los lácteos sin causarles molestias digestivas. Además, el kéfir de leche puede ayudar a mejorar la flora intestinal y el sistema inmunitario, entre otros beneficios. Sin embargo, se recomienda empezar con pequeñas cantidades e ir aumentando progresivamente, para ver cómo reacciona el organismo. También se puede optar por el kéfir de agua o el kéfir de leche vegetal, que no contienen lactosa.

.

¿Cómo puedo hacer kéfir de leche en casa?

kefir en casa

Para hacer kéfir de leche en casa, puedes seguir estos pasos:

Necesitas conseguir unos gránulos de kéfir, que son unos microorganismos vivos que fermentan la leche. Puedes comprarlos deshidratados o frescos en tiendas especializadas o por internet, o pedirlos a alguien que los tenga y los comparta. Los gránulos de kéfir se parecen a unos trocitos de coliflor y tienen un color blanco o amarillento.
– Lava bien un recipiente de vidrio o plástico con agua y jabón, y sécalo. No uses recipientes ni utensilios de metal, ya que pueden dañar los gránulos de kéfir.
– Si tienes gránulos de kéfir deshidratados, debes activarlos antes de usarlos. Para ello, ponlos en el recipiente y cúbrelos con un vaso de leche (preferiblemente entera y a temperatura ambiente). Tapa el recipiente con un paño o una gasa y deja que fermente durante 48 horas en un lugar oscuro y fresco (entre 18ºC y 25ºC). Pasado ese tiempo, cuela la leche y repite el proceso varias veces más hasta que la leche se transforme en kéfir.
– Si tienes gránulos de kéfir frescos, puedes usarlos directamente. Ponlos en el recipiente y añade leche hasta llenar tres cuartas partes del volumen. Puede ser leche entera, semidesnatada o de soja, pero no desnatada. Tapa el recipiente con un paño o una gasa sujeta con una goma elástica. Deja una pequeña abertura para que salga el gas producido por la fermentación y deja que fermente durante 24 horas en un lugar oscuro y fresco (entre 18ºC y 25ºC). Si la temperatura ambiente se acerca a los 30°C el tiempo de fermentación se reduce a unas 8 o 9 horas. Puedes agitarlo suavemente una o dos veces al día.
– Pasado el tiempo de fermentación, cuela el líquido con un colador de plástico o madera. El líquido es el kéfir de leche, que puedes consumir solo o con frutas, miel, cereales o lo que más te guste. Puedes conservarlo en la nevera hasta una semana.
Los gránulos de kéfir que quedan en el colador puedes volver a usarlos para hacer más kéfir de leche. Solo tienes que lavarlos con agua fría o tibia (no caliente) y ponerlos en otro recipiente con leche fresca. Si quieres conservarlos sin usarlos, puedes guardarlos en la nevera sumergidos en leche y cambiar la leche cada semana. También puedes congelarlos en una bolsa hermética.

 

Fuentes consultadas
1.- Kéfir de leche: qué es, beneficios y contraindicaciones – Bon Viveur. https://www.bonviveur.es/gastroteca/que-es-el-kefir.
2.-¿Qué es el kéfir? | Propiedades, beneficios y cómo tomarlo. https://www.cuerpomente.com/guia-alimentos/kefir.
3.-Kéfir – Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/K%C3%A9fir.
4.-Kéfir de leche: nutrientes, beneficios y usos | Lifestyle. https://lifestyle.fit/alimentos/lacteos-huevos/kefir-leche/.

Los minerales necesarios en tu organismo

Te ofrecemos una guía sobre los minerales, incluyendo conceptos, tipos, beneficios para la salud, fuentes alimenticias y los más utilizados.

Descubriendo los maravillosos sabores y beneficios de la miel

Explora con nosotrtos uno de los productos más conocidos y amados de la colmena: la miel. Desde su proceso de producción hasta sus beneficios para la salud, descubriremos todo lo que necesitas saber sobre este dulce tesoro natural.

RomerosWeb

Barquisimeto, Lara, Venezuela